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Diferencia entre híbrido e híbrido enchufable

escrito por @Fran Macia

Cada día son más las tecnologías que nos ofrecen las marcas, pues el mundo de la automoción está avanzando a pasos agigantados. En el siguiente post vamos a tratar de distinguir dos tecnologías muy presentes en el mundo del automóvil: las diferencias entre vehículo híbrido e híbrido enchufable.

Partiendo de cero y antes de entrar en materia, muchos de vosotros os preguntaréis:

¿Qué es un vehículo híbrido?

Un vehículo híbrido es aquel que combina dos motorizaciones: un motor de combustión interna, que puede ser diésel o gasolina, aunque más generalmente estos últimos, y uno o varios motores eléctricos alimentados por una serie de baterías complementarias a la principal. Más comúnmente, cuando hacemos referencia a la palabra híbrido, nos centramos en la tecnología híbrido eléctrica.

Esta tecnología surgió como puente entre los vehículos de combustión y los eléctricos. Cada vez su demanda es mayor debido al endurecimiento de las normativas anticontaminación europeas, que a día de hoy obliga a las marcas a que la media de emisiones de sus vehículos vendidos no supere los 95 gramos de dióxido de carbono (CO2), suponiendo una multa de 95 euros por cada gramo de exceso y coche, lo que deriva también en un inconveniente para las marcas, que podrían llegar a sufrir multas de millones de euros. Estas restricciones también afectan a la población restringiendo la circulación en las grandes ciudades, como ya hemos podido ver en Madrid o Barcelona, donde ya se han activado las zonas de bajas emisiones.

Dentro de la tecnología híbrido eléctrica, podemos distinguir dos tipos: los vehículos híbridos convencionales, también denominados HEV (Hibrid Electric Vehicle) y los híbridos enchufables o PHEV (Plug-in Hibrid Electric Vehicle).

HEV (Hibrid Electric Vehicle)

HEV o híbrido convencional (no enchufable) es un vehículo que combina un motor de combustión interna con uno o varios motores eléctricos, de modo que permite circular en modo eléctrico durante trayectos cortos debido a la pequeña capacidad de sus baterías. Estas se recargan siempre a través de la energía de la frenada y el motor de combustión, que además de trabajar como propulsor, hace la función de generador de energía eléctrica.

La etiqueta de la que disponen estos coches es la etiqueta ECO en todos los casos, que a día de hoy no tiene restricciones en las grandes ciudades.

PHEV (Plug-in Hibrid Electric Vehicle)

Al igual que los anteriores, el PHEV o híbrido enchufable se compone de un motor de combustión interna en combinación con uno o varios motores eléctricos, con la diferencia de que estos recargan sus baterías desde un punto de carga como si de un vehículo eléctrico se tratase, además de hacerlo mediante la frenada y el motor de combustión. Las baterías tienen mayor potencia y tamaño que los híbridos convencionales, con lo cual, disponen de mayores autonomías eléctricas, llegando a superar los 40 km lo que posibilita a disponer de una etiqueta 0 emisiones, la más ecológica, al igual que un vehículo 100% eléctrico.

Uno de los requisitos más importantes a la hora de hacerse con un vehículo híbrido enchufable es poder disponer de un enchufe o punto de carga, bien sea en el garaje comunitario, garaje privado o en el trabajo; sin un enchufe no podremos aprovechar el potencial de sus baterías y circularemos siempre con el motor de combustión. Siendo así, tendremos que arrastrar el peso extra del motor eléctrico y sus baterías, suponiendo un aumento en el consumo y emisiones del vehículo sin llegar a aprovechar la totalidad de sus características eléctricas.

Entonces qué es mejor para mí, ¿un híbrido convencional o un híbrido enchufable?

Este criterio dependerá de muchos factores según tu día a día. La conducción en ambos es muy similar, disponen de caja de cambios automática y a la hora de circular podremos seleccionar un modo 100% eléctrico, híbrido o únicamente con el motor de combustión.

Aquellos usuarios que dispongan de un punto de carga en casa o en el trabajo, realicen trayectos a diario dentro de su rango de autonomía eléctrica y no quieran disponer de un segundo vehículo para realizar viajes o trayectos largos de forma ocasional, su mejor elección será la de un híbrido enchufable (PHEV). En cambio, para un usuario que realice el 90% de sus desplazamientos en ciudad y no disponga de un punto de carga, podría aprovechar muy bien los beneficios de un vehículo híbrido convencional y conseguir un consumo muy reducido.

Por lo tanto, teniendo en cuenta todo esto, la mejor opción será la que más se adapte a mi estilo de vida.

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